Finanzas para todos: Qué es una tarjeta revolving y qué debes saber sobre ella ​

Publicado por arborfintech en

Una tarjeta revolving, o tarjeta de pago aplazado en cuotas mensuales es un producto fácil de utilizar pero complejo de entender. Por ello en el siguiente artículo explicaremos qué debes tener en cuenta para proteger tus finanzas, incluso si ya tienes una de ellas.

Las tarjetas revolving permiten aplazar las compras en las cuotas que elija el usuario de la tarjeta. Se caracterizan porque llevan un límite de crédito establecido que es el dinero del que podemos disponer.

Este dinero vuelve a estar disponible para que podamos hacer uso de él, una vez que hacemos los pagos mensuales a la tarjeta. Con cada pago se actualiza el crédito disponible.

La diferencia principal entre una tarjeta de crédito tradicional y una tarjeta revolving radica en que el usuario de una tarjeta revolving puede aplazar la devolución del dinero con cuotas fijas mensuales.

Así, los pagos se realizarán según las cuotas pactadas, a las que se aplicarán los intereses correspondientes.

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Los caminos de las tarjetas revolventes

A la hora de devolver el crédito concedido en una tarjeta revolving tenemos tres opciones.

La primera consiste en pagar un porcentaje. Se escoge qué porcentaje de nuestro saldo vamos a abonar mensualmente, siempre con un mínimo que varía en función de la tarjeta y de la entidad bancaria en la que se haya contratado.

Suele aplicarse un porcentaje mínimo que tiende a oscilar entre el 5% y el 25%. Los intereses pueden superar el 25%, pero en la mayoría de los casos suelen ser del 20%.

La segunda opción consiste en un Pago fijo. Se paga una  cuota fija, también dentro de unos mínimos que dependen de las condiciones particulares de la tarjeta revolving que tengamos.

La última opción, que es la más recomendable, es pagar todo a fin de mes para evitar que se generen intereses y evitar acumular deudas crecientes por los altos intereses de este tipo de tarjetas.

La dos caras de la moneda

La principal razón de la popularidad de este tipo de tarjetas es su flexibilidad de pago con «cómodas cuotas mensuales». Sin embargo aconsejamos ver las dos caras de la misma moneda con igual atención.

Si de un lado tenemos la flexibilidad, del otro tenemos los intereses correspondientes que dicha flexibilidad conlleva. Como mencionamos anteriormente los intereses de una tarjeta revolving pueden incluso superar el 25%, lo cual es muy alto.

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Recapitulemos:

Una vez que devolvemos el porcentaje del saldo que hemos escogido vamos a volver a tener disponible esa misma cantidad de dinero para poder gastarlo.

Lo que suele pasar es que no se devuelve la totalidad del saldo, pagamos una cuota mensual tan baja, que estamos liquidando intereses y no reducimos la deuda, que sigue generando nuevos intereses, eternizando esta situación.

Si tenemos una deuda en tarjeta de 1.500€, y nuestra cuota mensual es de 50€, estaremos generando unos intereses totales  de 695,05€, esto es equivalente a casi un 50% adicional de intereses.

En casos como éste vemos los elevados intereses que pueden generarse si aplazamos el pago.

Las cuentas que no quieren que eches

Si estás leyendo este artículo, tanto si ya tienes una tarjeta revolving como si no, te damos los siguientes consejos:

1. Revisa la TAE de tu tarjeta:

La TAE, o Tasa Anual Equivalente, indica el coste efectivo de un producto financiero. Su valor incluye las comisiones bancarias, los gastos de cancelación o amortización y los gastos de la operación.

La TAE tiene en cuenta plazos, comisiones y proporciona una visión mucho más precisa y clara de cuánto puede costar el crédito que solicitemos. Basado en esto, podemos decir que la TAE es un índice útil para determinar si te están ofreciendo una buena oferta de tarjeta de crédito.

La mayoría de las veces la TAE se encuentra en las notas a pie de página del sitio web de tu banco, en el extracto de tu tarjeta, o en el contrato. Sin embargo es posible que tengas que solicitar esta información directamente al banco.

Siempre recuerda buscar la tarjeta con la TAE más baja. 

2- Entender cuánto te va a costar pagar el total de tu deuda:

Si el pago del saldo se va a realizar en un plazo muy largo, algo que no recomendamos, debes informarte sobre el plazo de amortización previsto, es decir cuándo terminarás de pagar la deuda si no se modifica la cuota.

Si quieres saber cuánto tiempo vas a tardar en pagar tu deuda nuestro calculador te da esta información rápidamente, además de recomendarte una mejor opción, haciendo clic aquí.

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La opción de la que no te hablan los bancos:

Usar la tarjeta revolving como una tarjeta de crédito tradicional: Si ya tenemos en nuestra disposición una tarjeta revolving podemos simplemente usarla como una tarjeta normal pagando todas las compras a fin de mes. Las tarjetas revolving también permiten esta opción, sólo que no suelen ofrecerla ni publicitarla.

La mayoría vendrán por defecto con la opción de pago aplazado. Al activarla se puede cambiar el modo de pago y así evitar los intereses.

Es importante remarcar la importancia que tiene pensar en el global de lo que se paga por el crédito. No ver sólo los euros que pagamos al mes, sino pensar también cuánto nos va a costar esa porción de saldo que dejamos pendiente y que genera nuevos intereses.

Sólo pensamos en lo que pagamos mensualmente, no vemos la imagen completa y nos endeudamos sin ni «sentirlo».

Otra opción saludable para tus finanzas:

Una tarjeta de débito suele ser la opción más sana porque usamos el dinero que está en nuestra cuenta y no nos endeudamos.

Tanto las tarjetas de crédito, como las revolving, es recomendable usarlas en situaciones específicas que lo ameriten, grandes compras en las que el pago debe ser aplazado, un ejemplo podría ser un viaje o un máster.

Es decir dejar este tipo de tarjetas para casos puntuales. Si alguna vez tienes que utilizar el pago aplazado de la tarjeta, la mejor opción (si tu tarjeta lo permite) es aplazar solo la compra que desees.

Si no tienes la posibilidad de aplazar una sola compra, usa la tarjeta solo para pagar la compra que quieras aplazar.

Conclusión:

Si tienes o piensas adquirir una tarjeta revolving siempre hay que asegurarse de elegir el método de pago a fin de mes cuando se active la tarjeta en cuestión.

Haciendo esto último, al menos, tenemos la opción de no generar intereses, que como hemos visto no es algo menor.

Recuerda que si crees que tienes una tarjeta de crédito con una elevada tasa de interés, o simplemente quieres ver si tu tarjeta está en la lista de las tarjetas más caras del mercado puedes hacer clic aquí. También podrás comparar tu tarjeta con la tasa media del 19,64% anual.


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