Guía para definir unos objetivos financieros

Publicado por arborfintech en

Guía para definir unos objetivos financieros

Este es un asunto que puede sonar un poco complicado, pero es m√°s una cuesti√≥n de definir lo que queremos y necesitamos. Una meta financiera es un objetivo econ√≥mico, es decir: ahorro pero no del ahorro casual, ese que logras porque dejaste 5‚ā¨ en el bolso, ahorro bien planeado.

¬ŅTe has preguntado por qu√© cuesta tanto ahorrar?

Piensa en cuando conduces. Posiblemente tengas velocidad crucero, por lo que te despreocupas de los radares y l√≠mites de velocidad, de este modo, conducir se vuelve m√°s c√≥modo. Lo mismo pasa con el ahorro, ya que es m√°s c√≥modo poner la velocidad crucero de la tarjeta de cr√©dito y no privarnos de ning√ļn gasto caprichoso. Las cosas que salen de nuestra rutina nos cuestan trabajo, y ahorrar, es una de ellas.

Pero no es que no lo tengamos en mente, porque cada a√Īo nos lo proponemos cuando nos invade el sentimiento de querer realizar esas tareas que simpre posponemos como: ir al gimnasio todos los d√≠as de madrugada, aprender ingl√©s o realizar un curso luego del trabajo.

Vamos a ponernos en contexto, es nochevieja, estamos recién cenados y con las uvas llegando al estómago. Hemos brindado y estamos tomando el digestivo (un cuba libre es una posibilidad) y nos sentimos relajados.

Empezamos a pensar en ese coche que nos quisimos comprar, pero que por falta de ahorros no pudimos y¬† bueno, seguimos yendo en bicicleta a todos lados. Sin embargo, nos decimos a nosotros mismos, este a√Īo va a ser diferente, pues vamos a ahorrar y comprarnos el coche que queremos.

Ahora que tenemos ese ejemplo vamos a ver los pasos para convertirlo  en un objetivo de verdad.

SMART es un acrónimo inglés para resumir el método por el que deben definirse los objetivos para que éstos sean funcionales, o sea para que sepamos a qué nos enfrentamos de verdad y planear cómo podemos lograrlo.  Para ello, cuando definimos meta financiera, esta debe ser:

Específica:

La meta financiera tiene que expresar con total exactitud qué es lo que queremos alcanzar, por lo que la meta empieza a determinar los primeros aspectos a conseguir:

¬ęEl modelo del coche que quiero tiene un precio de 9.000‚ā¨¬Ľ

Medible:

La meta financiera tiene que ser medible, porque así se pueden definir las distintas variables que permitan comprobar si se está logrando. De este modo, seremos capaces de ver cómo vamos y a dónde tenemos que llegar.

En el ejemplo ser√≠a preguntarnos si queremos lograr el objetivo de 9.000‚ā¨ en un a√Īo o en dos o en tres. Pongamos tres a√Īos para que el objetivo sea m√°s asequible, ya que estamos creando minimetas dentro del objetivo global. En este caso, de aqu√≠ a tres a√Īos tendremos que ahorrar anualmente 3.000‚ā¨, los cuales divididos por cada mes que tiene el a√Īo nos llevar√≠a a ahorrar 250‚ā¨ mensualmente.

‚ÄúVoy a ahorrar 250‚ā¨ mensualmente para comprarme un coche de 9.000‚ā¨‚ÄĚ

Alcanzable:

Muchas veces pecamos de soberbios y solemos ponernos objetivos demasiado ambiciosos, por lo que solemos pensar que la meta financiera que intentamos alcanzar es ¬ęimposible¬Ľ. Esto causa que la mayor√≠a de las veces abandenamos nuestras metas financieras.

Ahora bien, imaginemos que tenemos una hipoteca de 700‚ā¨. Adem√°s, nuestro sueldo se encuentra en 1.500‚ā¨ por lo que nos quedan 1.100‚ā¨ de presupuesto. Si a√Īadimos los gastos corrientes como el bono transporte por no tener coche, luz, gas, electricidad y comida nos pondr√≠amos en 500-600‚ā¨. Nos sobrar√≠an 300‚ā¨ por lo que si queremos ahorrar 250‚ā¨ el margen de maniobra ser√≠a solamente de 50‚ā¨. Llegados a este punto tenemos que ser conscientes del camino que queremos tomar, que es llevar una vida m√°s austera (empezar a comer del tupper la comida que preparamos en casa) o rebajar de 250‚ā¨ a 150‚ā¨ el objetivo de ahorro mensual alargando nuestra meta en el tiempo.

Los objetivos o metas son lo que son porque requieren un esfuerzo importante para lograrlo. Es por ello que hay que encontrar el equilibrio entre el esfuerzo y los recursos disponibles.

Relevante:

Llegados a este punto hay que preguntarse sobre la relevancia de la meta financiera a alcanzar, es decir, reflexionar sobre el grado de urgencia e importancia del objetivo. Para ello, es bueno formularse objetivo en forma de pregunta:

¬ŅEs realmente esencial poder ahorrar 150‚ā¨ mensualmente para llegar a los 9.000‚ā¨ y poder comprarme el coche?

La respuesta respecto a este aspecto es muy personal, pero si el resultado a la cuestión es negativo está claro que el objetivo no tiene realmente la fuerza suficiente por sí mismo. De este modo, no merece la pena la inversión de tiempo que vas a realizar.

Tiempo:

Este √ļltimo apartado es de los m√°s dif√≠ciles de definir, pues es el espacio de tiempo en el que vas a tener que cambiar h√°bitos, actitudes o invertir m√°s recursos para llegar a tu meta.

Si a√Īadimos esta variable a nuestro objetivo SMART, √©ste quedar√≠a as√≠:

‚ÄúVoy a ahorrar 150‚ā¨ mensuales durante 5 a√Īos para llegar a 9.000‚ā¨ y poder comprarme el coche que me gusta‚ÄĚ.

Como pod√©is observar hemos aumentado dos a√Īos el tiempo necesario para alcanzar el objetivo si nuestras circunstancias no var√≠an. Puede que durante este tiempo promocionemos y nuestra renta disponible aumente, por lo que seremos capaces de reducir el tiempo de espera para alcanzar nuestro objetivo. Con este apunte quiero destacar que los objetivos SMART tambi√©n pueden ser revisados (deber√≠an) si nuestras condiciones cambian.

En conclusión, una guía financiera es un plan de ahorro basado en una serie de objetivos que deberían estar basados en el método SMART. De este modo, nos será mucho más fácil alcanzar nuestros propósitos financieros.

Categorías: Arbor

1 comentario

Aracelly · junio 3, 2021 a las 8:00 pm

Muchas gracias por tu aportación. Feliz semana.

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