La educación financiera en España ¿Un problema sin resolver?

Publicado por Franco Masok en

La educación financiera en España ¿Un problema sin resolver?

1. La educación financiera.

Las finanzas no se enseñan en el colegio, la educación sobre las mismas puede y debe comenzar a muy temprana edad, es por eso que afirmamos que la educación financiera en España continúa siendo un problema sin resolver. Una vez que le hallamos explicado a los niños qué es el dinero y cómo se consigue, a los 6 años que ya pueden sumar y restar, podemos empezar a hablarles sobre cómo priorizarlo y cómo gastarlo poniéndoles ejemplos prácticos. De esta manera daremos comienzo a introducir la educación financiera en la vida cotidiana.

Cuando vamos al supermercado podemos hacerles el juego de diferenciar entre sobre consumos necesarios para vivir como comida y ropa y gastos superfluos como caramelos o juguetes. Haciéndoles entender, de esta forma, la diferencia entre necesidad y deseo. La diferencia entre gastar porque es necesario y gastar de forma compulsiva sin pensar en el largo plazo. Llevarlos al supermercado puede ser útil para que también aprendan a comparar precios y cantidades. Como podemos ver la educación financiera puede aparecer en diversos ámbitos de la vida cotidiana.

Libros de educación financiera

Un inversor disciplinado busca ser recompensado con el tiempo, en lugar de ganar dinero rápido. Un juego que ilustra la forma en que las recompensas funcionan a largo plazo y que puede ser implementado en sus hijos consiste en decirle al niño que puede comer un dulce a la hora del almuerzo, pero si espera hasta después de la cena, puede recibir dos dulces.

El concepto detrás del juego consiste en demostrar que la paciencia genera una mayor recompensa con el tiempo, principal clave a la hora de invertir. No hace falta aclarar que, en un principio, los niños van a querer la recompensa inmediata. La falta de autocontrol y el consumo inmediato y compulsivo son cosas que si no ejercitamos después se reflejarán en su personalidad adulta.

Para motivar a los niños a empezar a ahorrar e ir adquiriendo la práctica y poder disciplinarse a sí mismos, debes hacer del ahorro algo atractivo ¿cómo? Creando una meta con aquel juguete que tanto le gusta.

Cuanto más fomentemos el ahorro más fácil será que en el futuro lo asuman como un hábito, una vez se hagan adultos estarán familiarizados con valores como la paciencia y tendrán un mayor control sobre su dinero, y su vida en términos generales. Reiteramos que el autocontrol y el pensar en el largo plazo son cosas primordiales que van más allá del ahorro y determinan nuestra vida y nuestra forma de relacionarnos en niveles aún mayores.

2. España, conservador y cortoplacista.

En España predomina un carácter mayoritariamente cortoplacista. Este último podría relacionarse, por ejemplo, con el abandono escolar, jóvenes dejan los estudios ante una gratificación inmediata, el sueldo ganado en la construcción, frente al continuar los estudios y profesionalizarse. Aclaramos que nos referimos a casos en los que no es necesario el ingreso inmediato de dinero en el hogar.

Otro ejemplo que muestra el carácter cortoplacista de la sociedad española es el de la actitud de muchos ante el sistema de impuestos, frente al cual predomina el aplazar la gratificación.

Sin embargo, el panorama respecto a la educación financiera en España no es de color negro. Un estudio basado en entrevistas a 120 niños españoles de 8 a 15 años en junio de 2018 arrojó datos como que el 80% de los niños considera que ahorrar no sólo es bueno sino que es lo que hay que hacer, y el 48% cree que es mejor guardar el dinero en un lugar seguro que gastarlo con los amigos.

El 66% de estos chicos tiene una cuenta de ahorro en un banco, pero no sólo eso, sino que el 83% comprueba regularmente cuánto dinero tiene. De este 83%, el 18% usa la banca on-line para chequear sus ahorros y un 12% lo hace a través de la banca móvil, lo que significa que casi un tercio recurre a las nuevas tecnologías para vigilar sus ahorros. Los niños dicen estar dispuestos a esperar para obtener un mayor rendimiento, ya que al preguntarles si preferían tener 1€ ahora o 2€ en tres semanas, el 62% prefirió la segunda opción.

Sin embargo, otros estudios sobre las tendencias del ahorro y la inversión en España arrojan datos no tan optimistas. En España se ahorra cada vez menos y ese remanente se invierte mal o, como mínimo, de forma poco eficiente. España ahorra menos que la media europea, además, parte del capital suele dedicarse a la compra de vivienda, por lo que queda poco dinero para adquirir productos financieros.

Hay que tener en cuenta que cuando el ahorro es bajo hay pocos incentivos para buscar la diversificación y eso explica en parte la gran concentración en productos de bajo riesgo como los depósitos, remarcando a su vez el carácter conservador predominante que para no asumir riesgos deposita su dinero sin que este genere intereses y se termine devaluando producto de la inflación. Se le suele atribuir, a este carácter conservador a la hora, de invertir el hecho de que España ha transitado una larga etapa con rentabilidades altas sin apenas asumir riesgo; sin embargo, esos tiempos no son los actuales.

El conservadurismo extremo que lleva a bienes que se devalúan y el poco ahorro son consecuencias de una educación financiera nula en el pasado.

3. Problematicas actuales.

El Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores pusieron en marcha en 2008 el Plan de Educación Financiera, prorrogado hasta 2021, que contempla una serie de actuaciones para fomentar la cultura en los temas vinculados al ahorro. Las carencias del ahorro en España no son un problema de leyes sino de formación. Sin embargo, una de las cuestiones claves para mejorar la formación financiera como es su inclusión en el plan general de estudios, aún no ha sido llevada a cabo.

Las dificultades que todavía existen en España en relación con la educación financiera han contribuido, por ejemplo, a la convicción errónea de que históricamente, los activos inmobiliarios siempre han presentado menos riesgo que otros activos.

El elevado número de hogares españoles con rentas bajas también contribuye al reducido nivel de la tasa de ahorro de los hogares españoles. Aunque cada vez se mira más hacia el riesgo, el inversor medio español sigue siendo conservador. Para evitar ese conservadurismo que lleva a depositar dinero que terminará devaluado por la inflación es importante fomentar la educación financiera desde temprana edad para aprender a tomar decisiones que sean rentables y terminar con mitos o creencias establecidas producto de la desinformación.

De todas formas la juventud está más implicada en aprender sobre el ahorro y  la figura de los depósitos a plazo, que hace unos años era el destino predilecto del dinero de los españoles, está perdiendo terreno, en favor de los fondos de inversión que han mostrado un gran crecimiento desde el año 2011.

Categorías: Arbor

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